EN UNA DEMOCRACIA NO DEBE EXISTIR
UN IMPUESTO INJUSTO
(12-07-05) Esperanza Aguirre suprimirá
también el Impuesto de Patrimonio para rentas bajas y medias
Los planes anunciados en su día por Esperanza Aguirre para rebajar la carga fiscal en la Comunidad de Madrid siguen en marcha. Si hace unos días conocimos la práctica eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, ahora se encuentra ya en estudio la eliminación del Impuesto de Patrimonio para las rentas bajas y medias. La tercera medida sería la rebaja de un punto del tramo autonómico del IRPF, aunque se encuentra sujeta a la reforma del impuesto a nivel nacional
(Libertad Digital) Esperanza Aguirre quiere sumar el
Impuesto sobre el Patrimonio a su lista rebajas fiscales. Tras recortar
Sucesiones y anunciar el fin parcial de Donaciones, pretende reducir el
gravamen del patrimonio para las rentas medias y bajas, según cuenta el diario
Expansión.
El equipo económico de la comunidad de Madrid estudia ya la
reducción del Impuesto de Patrimonio, un tributo que ninguna comunidad ha
eliminado ni reducido. Este gravamen tiene un tipo máximo del 2,5 por ciento,
lo que representa el tipo más alto de toda la Unión Europea. De esta manera,
sólo Luxemburgo, Finlandia, Francia y Suecia mantienen el impuesto aunque con
un rebaja sobre el tipo español grande. En Europa el impuesto se sitúa en el
0,18 por ciento, mientras que en España es de un 0,44 por ciento. Por ejemplo,
las exenciones al impuesto son siete veces superiores más que en España.
La decisión de actuar sobre este tipo está tomada. La manera de
acometerlo será elevar el mínimo exento del Impuesto de Patrimonio de manera
que las rentas bajas y medias queden libres de este injusto impuesto. En la
actualidad el mínimo exento de todos los madrileños es de 112.000 euros de
patrimonio –fondos, cuentas, inmuebles, propiedades etcétera. Sin embargo, aún
habrá que esperar algún tiempo para ver cumplida esta operación. Según
Expansión, esta reforma se plantea a medio plazo y no irá en la próxima ley de
acompañamiento de los presupuestos de 2006.
Este gravamen se instauró de manera transitoria en 1977, sin
embargo, la aversión de los políticos a la bajada de impuesto lo ha mantenido
hasta ahora, fecha en que el Gobierno de Esperanza Aguirre intervendrá. Este
gravamen está cedido al cien por cien a las autonomías, que recaudan 1.032
millones de euros anuales, aunque la regulación básica sobre el mismo
corresponde al Gobierno central. En Madrid la recaudación se eleva a los 355
millones de euros.